Domingo 16 de Mayo de 2021

ACTUALIDAD

6 de diciembre de 2020

La conservación y el traslado de la vacuna, desafíos claves en Entre Ríos

El plan de inmunización se pondrá en marcha con la Sputnik V. Por ahora, las dosis se deberán mover a -20°, una logística que requiere de refrigeración

La expectativa de la población por la llegada de la vacuna contra el coronavirus contrasta con la realidad del proceso previo a la autorización definitiva. Con muchos interrogantes técnicos y de planificación por delante, las autoridades sanitarias de Entre Ríos comenzaron a idear el plan rector de inmunización que se pondrá en marcha en los primeros meses de 2021. Se prevé vacunar en forma escalonada y por grupos de riesgo, una logística que requiere de la nominalización del universo de individuos. El operativo provincial se comenzó a proyectar en base a la estrategia del gobierno nacional, una articulación donde se pondrán a prueba recursos humanos, de logística y operativos para comenzar a darle batalla al coronavirus. Así las cosas, todo parece indicar que se comenzará a inmunizar con la vacuna rusa Sputnik, uno de los desarrollos científicos que están sujetos a estudios de termoestabilidad, es decir una de las condiciones de almacenamiento de la vacuna.

La validación o no de ese estudio podría cambiar la estrategia provincial, porque hasta ahora la vacuna rusa requiere para su traslado de una conservación a -20°. Eso equivale a decir que se deberá transportar congelada, en freezers duales para que no pierda la cadena de frío. Es por eso que la Provincia había iniciado el proceso de compra de unos 40 equipos, un procedimiento que se puso en modo de espera hasta que se defina el estudio de la empresa rusa. “Si tiene termoestabilidad, la vacuna se podrá mantener a temperatura de heladera, es decir entre 2° y 8°. Según el estudio de termoestabilidad de Gamaleya, una vez descongelada sigue siendo efectiva entre 50 y 60 días. El estudio es preliminar, porque si es así nos resuelve todo”, anticipó a UNO el subsecretario de Redes Integradas de Servicios de Salud y responsable del plan de vacunación contra el Covid-19, Marcos Bachetti

Sin perder de vista esta circunstancia, el Ministerio de Salud se apoyará en su principal fortaleza, que es la experiencia en campañas de vacunación masivas, incluso de vacunas que no están dentro del calendario. Otro rasgo fundamental para garantizar el éxito estará dado por el apoyo que sumarán diferencias dependencias del Estado, como las fuerzas de seguridad o la red de establecimientos del sistema educativo.

Por lo pronto se tiene la certeza de que la campaña comenzará en los primeros meses de 2021, y de acuerdo a la información que maneja el organismo sanitario, se calcula que cuando se complete el plan de inmunización se vacunará entre 300.000 a 400.000 entrerrianos. Para ello el sistema provincial cuenta con 380 vacunatorios distribuidos por regiones y alrededor de 1.000 vacunadores, una cifra que seguramente se incrementará en función de la demanda. “Tenemos que tener más gente, porque no necesariamente se requiere que sean vacunadores, puede ser cualquier profesional de la salud con una capacitación mínima: de esa manera están en condiciones de colocar una intramuscular en el brazo. Pueden ser enfermeros en general, médicos, odontólogos o agentes sanitarios”, apuntó Bachetti. Un aspecto primordial será la distribución de las unidades de vacunadores en los diferentes departamentos de la provincia. Según el funcionario se está trabajando en la ampliación de la red de inmunización con la instalación de vacunatorios en las escuelas, sobre todo de las ciudades más pobladas. “Tenemos que tener muchos equipos dentro de esa institución para poder garantizar mayor cantidad de vacunas en menor tiempo. Porque la dosis se repite a los 21 días si es la vacuna rusa, o a los 28 días si es la de Oxford”, enfatizó Bachetti.

A su turno, el director general de Epidemiología de la Provincia, Diego Garcilazo, se refirió a la cantidad de dosis que podrían llegar a Entre Ríos y la manera en que se distruibuirán los lotes a cada provincia. Sobre el primer punto señaló que “dependerá de la Nación y de las dosis que ingresen. Y la cantidad de dosis se van a ir enviando de a lotes, no van a enviar todas las dosis de una sola vez. No da la logística para entregar todas las vacunas juntas a las provincias”. En relación a la segunda cuestión consideró que “históricamente la Nación nunca envía las partidas a lugares particulares, sino que define un solo lugar. En este caso se van a mandar a Paraná y después cada provincia armará su logística de distribución interna”.

La conservación y el traslado de la vacuna, desafíos claves en Entre Ríos

La conservación y el traslado de la vacuna, desafíos claves en Entre Ríos

Infografías UNO. Ayelén Morales

Traslado a zonas rurales

Los funcionarios que se desempeñan en el Comité de Organización de Emergencia de Salud (COES) también hablaron de las acciones previstas para el traslado de la vacuna a zonas rurales o de díficil acceso. Ambos coincidieron en que se trata de un operativo que no tendrá mayores dificultades “porque son poblaciones chicas”, argumentó Bachetti.

“El vacunador sabe dónde vive cada persona a la que debe vacunar. Por ahí eso se pierde en los lugares más grandes, pero el vacunador de zonas rurales conoce el territorio y a las personas”, subrayó.

En esa línea argumental, Garcilazo sostuvo que la mayor complejidad se presentará en las ciudades de mayor densidad poblacional.

Cambiar sobre la marcha

Los responsables de la campaña saben que una definición política nacional puede cambiar radicalmente lo que se había organizado de antemano. Es que incluso en la Casa Rosada están sujetos a las decisiones de las empresas y laboratorios que producen las diferentes vacunas, actualmente en las últimas fases de prueba. Para Bachetti la primera vacuna en llegar al país será la Sputnik V, luego la de Oxford en marzo y en el medio se podría tener novedades de la vacuna Pfizer, aunque con la complejidad que requiere su conservación a -70°. Todas variables que pueden modificar el escenario en pocas semanas, mientras la expectativa de la población va en lento crecimiento. “Hay muchas preguntas que se hace la gente que son difíciles de responder”, resaltó Garcilazo para bajarle el tono a la ansiedad generalizada. Para el epidemiológico “la demanda de esta vacuna va a ser distinta, va a ser una demanda mucho mayor; la necesidad así lo indica. En un primer momento se va a necesitar una gran disposición de todos los mecanismos del Estado”.

¿Qué cambia con la vacuna?

Una de las preguntas más frecuentes es saber si a medida que se vayan vacunado a los diferentes grupos de riesgo (personal de salud, personas mayores de 60 años, adultos internados en residencias geriátricas o aquellos con enfermedades prevalentes), se podrá modificar el escenario epidemiológico con el que convivimos hace prácticamente nueve meses. Garcilazo intentó ensayar una respuesta para ese interrogante: “En una primera etapa el objetivo es bajar la mortalidad y las internaciones; ese es el punto clave. Una vez que se logra controlar esa situación, después se procura lograr una disminución de la circulación del virus”. Pero enseguida alertó que el coronavirus va a seguir estando entre nosotros. “El virus no se va a ir, porque la vacuna va a estar orientada en una primera instancia a los grupos de riesgo. El Covid-19 va a seguir circulando, pero te garantiza en 2021 tener por lo menos a la población más vulnerable fuera de los hospitales”, recalcó.

Los efectos de la vacuna a corto plazo también surgen como uno de los temas cruciales, en el sentido que permitirá saber en qué momento se podrá volver a vivir una “normalidad” en contexto de pandemia. Para Bachetti es importante tener en cuenta que “las vacunas crean inmunidad, el tema es cuánto dura la misma y realmente si esa inmunidad es efectiva”. En ese marco acotó que aclarar esa situación solo es cuestión de tiempo. “Cualquier vacuna que se use en forma masiva requiere de muchos años para reunir datos fieles sobre todo lo que representa en la inmunología del cuerpo, en lo global de la población. Una vez que todo eso se va acomodando se sabe en qué época del año aplicarla y tiene que ver con los movimientos del virus en sí. Este virus se está estudiando todavía”, fundamentó.

Reforzar las medidas

Sin descartar que se pueda cambiar de estrategia, el gobierno de Entre Ríos confía en que la vacunación pueda comenzar en enero, en un contexto optimista donde es evidente el descenso de la curva de contagios, aunque esa tendencia no se repita con las muertes asociadas a coronavirus. Por esta razón, tanto Garcilazo como Bachetti remarcaron que se deberán extremar las medidas de protección personal. “Las pautas irreemplazables son el uso del tapabocas, el distanciamiento social e higiene individual. La primera etapa de la vacunación no es para erradicar el virus, no solamente acá, sino en todo el mundo. Una vez que se supere esa etapa se podrá comenzar a pensar en ampliar los grupos y empezar a crear inmunidad para bajar la circulación del virus. Si la vacuna es buena podés llegar a erradicar la circulación con el tiempo. Hay que remarcarlo porque tiene que ver con la conducta y con la expectativa de la gente”, sentenció Bachetti.

Garcilazo complementó el mensaje diciendo que hay desterrar la creencia de que ante la producción de una vacuna “ya se está inmunizado” .

“Hasta para la Gripe A, que es una vacuna que ya está incluida, y por lo menos en la Argentina, los números de vacunación han sido buenos año tras año. Pero igual fallece gente de Gripe A”, alertó Bachetti.

Los funcionarios coincidieron en que la negación a la vacuna responde a los grupos que no están en riesgo, algo que cambia radicalmente en los sectores de mayor vulnerabilidad.

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