Lunes 30 de Noviembre de 2020

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21 de octubre de 2020

Aires acondicionados en alojamientos turísticos: ¿Pueden transmitir Covid-19?

Buenos Aires prohibió el uso de aire acondicionado en los alojamientos porque se lo considera contraproducente para la búsqueda de la seguridad sanitaria. Qué han dicho especialistas y la OMS sobre el tema.

Luego de que el gobernador bonaerense confirmara ayer que en la provincia los meses de vacaciones se extenderán desde diciembre hasta abril, se conocieron detalles del protocolo que deberán seguir los sitios turísticos. Qué dice la ciencia sobre los sistemas de ventilación y el COVID-19

El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, confirmó ayer que habrá temporada de vacaciones en esa provincia, que la misma comenzará el 1 de diciembre y culminará el 4 de abril.

Entre las medidas que se prevén en los protocolos, hizo mención a que estará prohibido el uso de aire acondicionado en los alojamientos porque se lo considera contraproducente para los mejores resultados en la búsqueda de la seguridad sanitaria.

En junio se conocieron los resultados de un estudio realizado por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades Infecciosas (CDC) del Distrito de Guangzhou Yuexiu, China, que relacionó al COVID-19 con el uso del aire acondicionado.

Fue el 24 de enero, cuando un total de 91 personas (83 clientes, 8 miembros del personal) estaban almorzando en un restaurante en China que no tenía ventanas pero sí aire acondicionado. De ellos, un total de 83 habían comido en 15 mesas en el tercer piso. De los clientes, 10 se enfermaron con COVID-19.

Sin embargo, ninguno de los empleados u otros comensales en el restaurante estaban infectados. Además, las muestras de frotis del acondicionador de aire fueron todas negativas para nucleótidos.

El estudio descubrió que la transmisión de gotitas fue provocada por la ventilación con aire acondicionado. El factor clave para la infección fue la dirección del flujo de aire. Para evitar la propagación de COVID-19 en esos lugares los autores del estudio recomendaron fortalecer la vigilancia de monitoreo de temperatura, así como aumentar la distancia entre las mesas y mejorar la ventilación.

Respecto de los contagios vía aire, la declaración de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es muy cautelosa, ya que afirman que las pruebas son indirectas. Además, muchos especialistas habían advertido de que alertar del contagio aéreo podría ser mal interpretardo por la población.

Según describe el nuevo documento del organismo, se observaron brotes en "algunos entornos cerrados, como restaurantes, clubes nocturnos, lugares de culto o lugares de trabajo donde la gente puede estar gritando, hablando o cantando".

"En estos brotes", según apunta, "no se puede descartar la transmisión de aerosoles, particularmente en estos lugares interiores donde hay espacios abarrotados y con ventilación inadecuada donde las personas infectadas pasan largos períodos de tiempo con otros".

Puntualmente sobre la ventilación en los lugares de trabajo, escuelas y alojamientos turísticos, la OMS recomienda el aire puro y limpio. En ese sentido, aconseja "que se aumente la tasa de ventilación por medios naturales o mecánicos, preferiblemente sin reciclar el aire".

"En caso de que no pueda renovarse el aire, es preciso limpiar los filtros con frecuencia, sobre todo en los puestos donde hay un riesgo medio o alto de exposición al COVID-19 para los trabajadores, como ocurre con los que atienden a los clientes en el comercio minorista o en los alojamientos turísticos y con los trabajadores domésticos", asegura el sitio oficial del organismo de la Organización de las Naciones Unidas.

Fuente: Infobae

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