Jueves 26 de Noviembre de 2020

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9 de junio de 2020

Plazos fijos tradicionales o UVA precancelables: Cuál le gana a la inflación

Lo cierto es que más allá de que la inflación de abril haya sido de 1,5 % (después del 3,3 % de marzo), difícilmente esas tasas cubran del avance de los precios en la segunda mitad del año, en la que tenderá a reacomodarse en la zona del 3

Depósitos a prueba de inflación. El viejo y conocido plazo fijo, tan popular entre los argentinos aún con tasas que casi siempre corrieron por detrás de los precios, hoy viene en modalidad UVA. Garantiza que no se pierde contra la inflación y ofrece además una tasa, más bien magra. Pero el poder adquisitivo en pesos, intacto.

El problema de la idea, surgida hace ya cuatro años durante la gestión de Federico Sturzenegger, fue siempre el plazo. Arrancó con seis meses de permanencia mínima pero pronto entendieron que era demasiado para el cortoplacismo enraizado del argentino. Así pasaron a tres meses (aunque se mantiene la opción de seis) hasta que en febrero de este año, se le dio otra vuelta de tuerca: se lanzaron los plazos fijos UVA precancelables.

Precancelables

El dato es que la demanda por estas colocaciones se disparó. Ya para el comienzo de la cuarentena, el 20 de marzo (con menos de dos meses de vigencia), habían logrado un stock de $ 6.500 millones.
En mayo, acaban de sumar $ 10.000 millones, de modo que el volumen se duplicó y alcanzaron los $ 28.000 millones, indicó Clarín. Ahora, los precancelables ya son más de la mitad del stock de depósitos UVA, de $ 52.700 millones.

Los UVA tradicionales vienen en baja por la "migración" hacia esta otra versión precancelable pero no sólo los minoristas eligen la cobertura anti-inflación. Del total de colocaciones, $ 39.000 millones son plazos fijos de más de un millón de pesos.

El costo de precancelar, terreno resbaloso

¿Qué es lo que ofrecen? Como dice su nombre, se pueden precancelar a partir de los 30 días, en cualquier momento. Una puerta de salida que básicamente da tranquilidad a quien le genera vértigo inmovilizar el dinero por tres meses aunque sepa que no va a necesitar un flujo de fondos, más allá de una contingencia.

El límite
Claro que no permanecer los tres meses tiene un costo. En el caso de retirar el dinero antes, existe una penalización (tasa de precancelación) que equivale al 70% de la tasa de la Leliq de política monetaria (hoy en 38 %) al momento de hacer el plazo fijo.
Esto supone una tasa de 26,6 % anual, hasta hace poco la misma tasa mínima que se garantizaba por un plazo fijo "común". Precancelar, entonces, conlleva renunciar al ajuste por inflación.

Pero la penalización aumentó. Hasta el inicio de junio, quien precancelaba a partir del mes recibía 26,6 % y salía igual que si hubiera hecho un depósito tradicional. Pero desde junio existe una nueva tasa mínima garantizada que se llevó al 79% de la Leliq, lo que se traduce en 30 % anual. Sólo para los plazos fijos estándar.
Así, quien hoy precancela un plazo fijo UVA sólo queda cubierto de la inflación en caso de que sea inferior al 2,2 % mensual y pierde contra la opción del plazo fijo tradicional (2,5 % mensual).

Migración

Por eso es que en los bancos dicen que ya están observando otra "migración", esta vez hacia los depósitos comunes que aseguran 30% anual. "Desde que subió la tasa del plazo fijo tradicional se empezó a hacer uso de la precancelación, cosa que no venía pasando. Y viene creciendo de manera sostenida el plazo fijo tradicional, que gana terreno", explican en una entidad.

En el Banco Santander confirman la misma tendencia: "En el año crecimos casi $ 3.000 millones, de los cuales en mayo fueron $ 1.000 millones. Sin embargo, en lo que va de junio, tuvimos caída en lugar de crecimiento".

En el ICBC apuntan: "Dada la posibilidad de mantener tasa real positiva el plazo fijo UVA creció bastante en lo que va del año. Mayo también mantuvo un crecimiento importante, de 46 % respecto al mes anterior, aunque se desaceleró en lo primeros días de junio".

El ejecutivo de un banco mediano enfatiza el mismo punto que sus colegas: "Con respecto a las precancelaciones, se produjo una aceleración en junio, coincidente con el incremento de la tasa mínima establecida para el resto de los plazos fijos en pesos. Esta primera semana tuvimos el 34% del total de precancelaciones del año, las que representan el 6% del total de certificados en stock".

Inflación post-cuarentena, lista para acelerar

Dicho esto, lo cierto es que más allá de que la inflación de abril haya sido de 1,5 % (después del 3,3 % de marzo), difícilmente esas tasas cubran del avance de los precios en la segunda mitad del año, en la que tenderá a reacomodarse en la zona del 3 %.
Pero en el corto plazo la historia puede ser otra. Si tomamos como referencia el relevamiento de expectativas que realiza el Banco Central, la inflación esperada para mayo -que se conocerá este jueves- todavía estará muy "pisada" por la parálisis productiva y ajena a la fuerte emisión monetaria. Así, el promedio de los 10 mejores pronosticadores arroja 1,9 %. Esto quiere decir que quien hizo un plazo fijo UVA en mayo y lo precanceló al mes, le ganó a la inflación (2,2 %).

Mantener dólares

La previsión de inflación de los mejores diez pronosticadores para los próximos 12 meses se ubica en 47,2 %, Un plazo fijo tradicional, a un año, ofrece hoy una tasa efectiva del 35%. Las tasas no tienen chances por ahora.

Ahora, quien espera, no sólo obtiene al cabo de los tres meses la cobertura por la inflación del período sino también una tasa de 1% que los bancos están obligados a ofrecer a la par del ajuste UVA.
Para quien busca mantener una porción de la cartera en pesos y no precisa liquidez inmediata, una buena alternativa, si bien hoy la brecha con la que convivimos sugiere mantener una fuerte posición en dólares o con cobertura cambiaria.

UVA sin precancelación

En el caso de las colocaciones UVA sin precancelación funciona el mismo esquema de "ajuste por inflación más tasa", pero queda a discreción de cada banco cuánto paga. En lo peor de la crisis llegaron a tentar con 4-5% de tasa pero hoy están más en línea con el 1% de sus pares precancelables.

Claro que los plazos fijos UVA son todavía un brotecito. En perspectiva, representan apenas el 3 % del total de los depósitos. También es cierto que en su momento quedaron a la sombra de los hipotecarios UVA, como fórmula para regenerar el crédito a largo plazo. Hoy es el turno de los plazos fijos, que allá por la época de Sturzenegger, buscaron abrirse paso sin pena ni gloria. Fuente: (Clarín).-

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