Miércoles 14 de Abril de 2021

LOCALES

22 de marzo de 2019

Destacan el trabajo de Carina Cloos como entrenadora de caballos de carrera en Federal .

El caballo, es como ese amigo que necesitas que te escuche y te apoye incondicionalmente…”DICE Kloss.

Carina Kloos es madre de dos hijos, esposa, y preparadora de caballos de carreras. En una entrevista muy amena les ofrecemos conocer sobre su vida y sobre la actividad de una mujer que trabaja duro y pone su impronta singular a una profesión que hasta ahora, era de hombres, publica el sitio concordiense Bandera Verde.

para el ojo que lo mira de afuera, preparar caballos SPC puede ser una tarea dura, donde el uso de la fuerza es imprescindible, primordial. Podríamos decir, también, que es un oficio masculinísimo, no apto para mujeres que quieran mantener intacto el esmalte de sus uñas.

Carina Kloos (38), mujer, madre y cuidadora de caballos, es la excepción. Ella nos demuestra que no hace falta ser ni tan hombre, ni tan fuerte para realizar este trabajo. Ella nos demuestra que “solo debemos ser un poco más sensibles”.

Colonia Santa Lucia es un paraje rural en el departamento Federal (E.R), que se encuentra rodeado de plantaciones de soja, arroz, sorgo y maíz. Allí, donde la vegetación autóctona nos ofrece intactos ejemplares de la gran selva montielera, vive y ejerce su profesión nuestra entrevistada. Charla y mates de por medio nos comenta el porque de Don Alejandro, nombre que reza a la entrada del stud en un hermoso cartel tallado en madera y adornado con plantas.

“Es en homenaje a mi abuelo, él se llamaba Alejandro”, nos comenta con nostalgia. Ese recuerdo nos obliga a preguntarle por sus inicios en la actividad hípica: “Comencé en esto con mi padre, él cuidaba y yo vareaba los caballos y lo ayudaba… después traje a mi yegua para casa y así empecé a cuidar sola”, recuerda y agrega “de primero yo los vareaba y cuidaba a los caballos que tenia acá, se me hacia muy difícil hacer todo pero con mucha paciencia fui armando los boxes y comencé a practicar para dar inyecciones (cosa que confiesa le costo mucho)”.

El stud cuenta con un novedoso sistema para que los caballos nunca se queden sin agua. Sus bebederos poseen boyas que permiten que los mismos estén siempre con agua. Actualmente cuenta con cuatro caballos en training y otros rescatados de la TAS que también están a su cuidado. Pero existe siempre ese ejemplar que sobresale y es como un emblema en las caballerizas, en la de Carina no es la excepción: “Nochera Vaga fue mi primer yegua, la compramos de muy chiquita en el Haras y es un ejemplar al que le tengo mucho cariño”, en el piquete nos muestra a la yegua con su cría al lado; “Este es nuestro futuro (por el potrillito), tenemos muchas esperanzas puestas en él” Carina es muy simpática y cuando habla acompaña sus palabras con movimientos de manos.

Sus manos están pinceladas, agrietadas por pequeños detalles que el trabajo le dibuja a diario. Sostiene con esas manos un par de vendas de vareo. Llego al stud el vareador que con mucha simpatía, saluda a todos y se incorpora para arreglar las “pilchas”. Sus asistentes (muchachos muy alegres y trabajadores) cesan en la conversación y ella, con voz suave y paso calmo, se acerca a Quinto Elemento, uno de sus caballos.

Con la misma delicadeza con la que acaricia a sus hijos (Sol y Federico), levanta la pata del animal, y con la venda en mano, lo venda con mucha tranquilidad. Luego vendrá el resto. Carina es la única cuidadora de caballos que actualmente prepara y presenta SPC en las pistas cuadreras y en los hipódromos de nuestra provincia.

Pero no es la única actividad que desarrolla. En su casa posee un almacén que atiende personalmente y también integra la Junta de Gobierno de la Colonia. Además de las múltiples actividades que realiza, es una madre muy presente y dedicada como también una esposa y ama de casa cabal.

Pero ya encontró su pasión absoluta. Cuidar y preparar un caballo se convirtió en su obsesión y su estilo de vida. Asegura que, en su oficio, el mayor trabajo es lidiar con los propios humanos: “contra un caballo que pesa 400 kilos, no hay fuerza que valga es empatia con el animal.

Además tenés que tener una cierta sensibilidad para darte cuenta de lo que ellos sienten”. Y asegura “El caballo es como ese amigo que necesitas que te escuche y te apoye incondicionalmente. Ellos saben si estás mal y a veces solo necesitas estar con ellos o montarlos para que tus problemas o dificultades parezcan nada”.

Sobre las ambiciones o aspiraciones prefiere decir: “me gusta ir paso a paso y no quiero ambicionar cosas grandes… Acá mas que nada competimos por la satisfacción de ver ganar nuestros caballos y por traernos el cuadro con las fotos para colgar en nuestra casa (estos tapizan las paredes de su living y parte de las paredes del almacén)”.

quizás su sueño (y no tan inmediato) en cuanto a la actividad, la posiciona en los hipódromos centrales: “Seria fantástico poder participar con uno de mis caballos en Palermo o San Isidro. Estamos trabajando duro para lograr una buena sanidad para uno de ellos y poder llevarlo a competir”.

Ya por lo pronto Carina ha hecho historia en cuanto a Concordia se refiere; ya que es la primera mujer en preparar y presentar en el hipódromo de Camba Paso un SPC. No ha podido triunfar aun en la arena concordiense, pero no pierde las esperanzas.

Mañana, antes que el sol marque el inicio del día, Carina, estará una vez más a los pies de algún caballo… cuidándolo, preparándolo. O quizás desde estos párrafos no podamos describir lo que sucede en esa simbiosis perfecta: Mujer y caballo…

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