Viernes 27 de Noviembre de 2020

17 de marzo de 2019

Mapa de abusadores sexuales en Argentina: Entre Ríos está en quinto lugar con 876

Se dio a conocer, provincia por provincia, la cantidad de abusadores sexuales que tienen condena firme: son 23.461 en total.

Son 23.461 en total, cada uno de ellos, libres o presos, con nombre y apellido, ya fue incluido en el Registro Nacional de Datos Genéticos (RNDG) vinculados a delitos contra la integridad sexual que depende del Ministerio de Justicia, el programa que busca recolectar sus muestras de ADN bajo orden judicial para producir cotejos que conduzcan a resolver casos sin condena.

 

La provincia de Buenos Aires, con 6.699 violadores y abusadores, encabeza el aberrante ranking provincial, un hecho lógico por su densidad de población y por contar con la mayor población de detenidos en todo el país. Sigue Santa Fe, con 1.312 depredadores sexuales.

El podio lo completa Salta: allí hay 1.270 abusadores o violadores con sentencia firme. Por la cantidad de población que tiene esa provincia -1.333.000 habitantes- debería ser considerada como el territorio donde se concentra la mayor cantidad de abusadores. Por otra parte, Salta es la provincia con más femicidios y travesticidios, 23 hechos en 2017, según datos publicados por el Ministerio de Seguridad de la Nación.

 

Chaco, con 897 casos, Entre Ríos con 876 y Misiones, con 781 casos de violadores y abusadores -siempre con condena firme- son las otras tres provincias que sobresalen en la tabla de los delitos de agresión sexual que en determinados casos (el porcentaje no figura en la Dirección del Registro Nacional de Datos Genéticos) termina en la muerte de las mujeres, niñas y niños que fueron violentados sexualmente.

 

Sin ir más lejos, en mayo del año pasado, Entre Ríos ganó los principales títulos informativos cuando la Justicia condenó a 25 años de prisión Justo José Ilarraz, un sacerdote de 57 años, por haber abusado y corrompido a siete niños en el Seminario Arquidiocesano de Paraná. El cura católico era prefecto de disciplina y guía espiritual en el seminario donde perpetró los abusos de los chicos que estaban bajo su tutela. Las víctimas tenían entre 13 y 14.

 

Otro cura, Julio Cesar Grassi, se transformó en el primer sacerdote que debió entregar -fue de manera compulsiva, no voluntaria, obligado por una orden judicial tras negarse una primera vez- una muestra de ADN para el Registro Nacional de Datos Genéticos que preside el médico genetista Jorge Dotto.

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