Lunes 25 de Enero de 2021

DEPORTES

21 de enero de 2019

La Superliga: el torneo en el que menos se juega y en el que hay más suspenso

La Liga de Argentina es la que menos minutos ofrece de juego entre las top. Pero también es la que más goles entrega en el tramo final.

La Superliga es, ante los ojos del mundo, una competición en la que resulta muy difícil ganar. Se le reconoce, sobre todo, competitividad. Sirven unos datos que exceden a lo estrictamente actual: Boca, gigante del torneo (el segundo con más títulos desde la edición inaugural de 1891), va tras los pasos de su primer tricampeonato. En la Primera División de la AFA, hubo ocho campeones en los últimos once torneos. En las grandes Ligas de Europa, salvo el milagro del Leicester en la Premier League, casi todo se sabe respecto del desenlace de las competiciones. Alcanza con revisar las tablas de posiciones recientes, los siete títulos de la Juventus en la Serie A, el dominio del Bayern Munich en la Bundesliga.

También, la relación directa que existe entre la capacidad económica y el resultado deportivo. El Mundial de Clubes de la FIFA resulta un inequívoco testimonio de la cuestión: 11 de los últimos 12 trofeos fueron patrimonio de la UEFA. 

Pero el fútbol argentino -dueño de la final de las finales en la última Libertadores entre Boca y River; víctima de una derrota absurda contra Al Ain, un equipo de los Emiratos Arabes Unidos que nació bastante después de que Los Millonarios fueran enormes- ofrece dos particularidades que lo definen en estos días. 

La primera: es la competición en la que menos minutos se juega. en términos comparativos. Se incluye en el informe detallado de la Superliga a las competiciones del Top 4 de la UEFA más la Champions League. En Argentina -considerando las primeras 15 fechas de la actual temporada- se juega el 53,9% del tiempo neto. En la máxima competición de clubes -la tan aclamada Orejona- se juega el 60,2% de los minutos. Entre las Ligas de élite: Alemania (58,5%), Italia (57,8%), Inglaterra (56,5%) y España (55.8%). La Liga de Portugal, que también forma parte del informe, pero es menor de acuerdo al coeficiente UEFA, el porcentaje de tiempo neto alcanza el 50,9%. Y el equipo con mayor tiempo de juego disputado no es ninguno de los grandes: el líder es Belenenses. 

Surgen las preguntas de ese detalle: ¿es una apuesta? ¿Será que hay equipos más defensivos? ¿Sucederá que los arqueros tienen mañas para trasformar el reloj en elástico? ¿O incluso será cierto que en algunos clubes se les dan charlas a los alcanzapelotas para que el tiempo neto sea más breve en caso de victoria parcial?

La segunda: el suspenso es otro de los rasgos. No existe Liga de élite con mayor promedio de goles sucedidos en el último tramo del partido. El 21,5% de los tantos que se convierten en la Superliga acontecen entre los 76 y los 90 minutos. Sin embargo, hay una competidora en términos de la angustia sobre el final: en España, el 7,4% de los goles acontecen en tiempo de descuento. En la Superliga, el 4,8%, bastante cerca del promedio universal de los grandes torneos

Acontecen preguntas también sobre este segundo rasgo: ¿los equipos esperan hasta quedarse en la cornisa de la derrota o del empate inconveniente para ir a buscar? ¿Tendrá influencia la cuestión física en ese rato último del partido? ¿Faltará audacia en lo previo a ese tramo de definiciones? ¿Cuánto influirá el azar?

Hay otro detalle complementario y contradictorio que ofrece la Superliga respecto de los datos. Todos los equipos top, dominadores en sus Ligas o cuanto menos protagonistas centrales, son los que más posesión tienen. Barcelona, Juventus, Bayern Munich, Manchester City. En Argentina, el dueño del rubro es Vélez con el 59,5% de posesión promedio. El equipo de Gabriel Heinze -audaz, intenso, celebrado por la crítica- marcha quinto, a once puntos de Racing. De todos modos, el dato no contradice a la presunción de que tener más la pelota acerca a la victoria: River -campeón de la Libertadores- es el segundo del rubro y Racing -candidato de casi todos en el torneo local- es el tercero. Detalles, datos. Quizá un modo de entender el juego. Apenas eso. Todo eso. 

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