Martes 1 de Diciembre de 2020

OPINIÓN

7 de mayo de 2017

Escenario complejo para seguir con la discusión salarial docente

Tras el rechazo de Agmer a la propuesta del 23,5% de suba salarial, el gobierno apunta a retomar la inicial del 18%. La negociación experimenta el desgaste tras varias semanas

A nueve semanas del comienzo oficial del ciclo lectivo resulta frustrante para todos los sectores involucrados que no se haya alcanzado un acuerdo salarial, aunque fue condicionado a variables futuras.   La frustración surge posiblemente de la idea de que ya es poco lo que queda por hacer. La mayor herramienta de presión gremial es el paro, y esa metodología da signos ciertos de agotamiento. Por un lado pesa, por supuesto, la mirada social sobre la modalidad de protesta. Nadie, o casi nadie, discute su legitimidad. Incluso en los casos en que los docentes fueron reprimidos con garrotes y gases lacrimógenos por fuerzas de seguridad nacionales y bonaerenses, se escucharon pocos cuestionamientos a la validez del reclamo. Pero se sabe que no se puede estar todo el año de paro, más aún en un caso tan sensible como es el de la educación.   Si esta consideración no existiera, los descuentos de los días de paro son un argumento muy fuerte para debilitar la adhesión a la medida.   La frustración del gobierno porque pese a haber afilado la punta del lápiz para mejorar cinco puntos y medio el porcentaje de suba ofrecido, no logró destrabar la cuestión.   Es un secreto a voces que la segunda propuesta, la del 21% ya admitía márgenes de incertidumbre en su financiamiento; y la tercera, incluía una dosis importante de buena voluntad y para explicar su sostenimiento.   Ahora el escenario es más complejo.   La postura firme manifestada por el principal gremio docente, Agmer, y el acompañamiento sin fisuras en sus demandas de las otras tres entidades que conforman el Frente Sindical Docente permitió una mejoraría de 5,5 puntos porcentuales en la oferta. Es un avance mayor al registrado en varias otras jurisdicciones, lo que queda de manifiesto en la aceptación realizada por AMET y Sadop, previa declaración de insuficiencia del incremento, que por supuesto es insuficiente cuando el aumento el costo de vida del último año superó largamente el 30%.   A diferencia del primer aumento (18% en tres tramos) que el gobierno comenzó a liquidar en marzo, las ofertas posteriores están sujetas a la aceptación. Y es Agmer el gremio que rechaza la propuesta, el gremio con mayor representatividad en la docencia provincial, el que habla en nombre de la mayor cantidad de trabajadores de la Educación.   Las primeras declaraciones de los funcionarios provinciales dan a entender que al ser rechazada la propuesta del 23,5% se vuelve a la del 18%, y además se cierra la posibilidad de discutir el no descuento de los días de paros realizados después del 15 de marzo, que en caso de haber formado parte de la discusión lo hubieran hecho no en base a la justicia o no del descuento, sino como una suerte de premio especial para coronar una negociación exitosa.   Algunos sectores del gremio arriesgan que si el aumento hubiera sido acumulativo, tal vez se lo hubiera aceptado. Pero no es acumulativo, sino que el 6% de marzo, el 4% de abril, el 7,5% de julio y el 6% de octubre se calcularán siempre sobre los salarios de marzo; y por ende no se irán acumulando los porcentajes. (Si a 10.000 pesos se le aplica una suba del 23,5% quedan 12.350 pesos, pero si se la sube al 6%, y a ese monto se le sube después el 4%, y así luego el 7,5% y luego el 6%, el resultado es algo superior a los 12.560 pesos).   Desde algunos sectores del gobierno lamentan que la interna de Agmer los obligue a tomar decisiones que afectan al conjunto de los maestros, entendiendo que la aceptación de la oferta no fue posible en el gremio más numeroso de los maestros por el clima que genera el enfrentamiento entre el actual oficialismo provincial y el sector opositor de la Agrupación Rojo y Negro, acentuado en un año de definiciones electorales.       *** En otras provincias       En San Luis la suba a los docentes osciló entre el 38,7% hasta el 60,7% para los sueldos menores. En Tucumán el gobierno y los gremios acordaron un aumento del 23% en dos tramos (12% en marzo y 11% en setiembre) y un plus de 1.000 pesos en dos cuotas por capacitación   En Santiago del Estero la suba fue del 20% más el blanqueo de todas las sumas que venían cobrando en negro. De forma tal que el docente tendrá un impacto favorable del 38,63% en relación a 2016.   En Jujuy el aumento fue de entre el 18% y el 19% en dos pagos (marzo y mayo) y el compromiso de reabrir la discusión en julio. La gobernación de Gerardo Morales decidió dictar la conciliación obligatoria para asegurar el inicio de clases.   En Santa Fe la suba fue del 25%. Un maestro de grado que recién inicia pasará a cobrar 14.156 pesos en marzo y 15.186 pesos en julio.   En Misiones el aumento acordado por el gobierno y los gremios fue del 21,7%. Pero para los docentes que cuenten con una antigüedad superior recibirán un aumento del 18%.   En La Pampa la suba fue del 28%, un 18% retroactivo a enero y otro 10% a junio. En Neuquén se acordó el 30,5% hasta enero de 2018, con cinco aumentos escalonados. El salario básico sin antigüedad pasaría de 11.000 pesos a más de 14.000 en enero de 2018.   En Chaco fue el 22,6%; en Corrientes el 35% y en Córdoba el 23,5%. En Salta el 16% en dos tramos, pero volverán a negociar en mayo.

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